(sin título)
No estoy, no soy, no existo
No me ves, no me oyes, no te resulto
Ni solución, ni castigo
Nada
Sólo está el dolor
Siempre conmigo
Silente
Sordo compañero de camino
De por qué no se han de escuchar las opiniones ajenas (ni siquiera si son positivas)
Cuando vi que nada surgía al ponerme a escribir, me asusté un tanto. Los minutos secaban la tinta de mis bolígrafos e hice un foso de los de antaño a cuenta de tanto caminar alrededor de mi propia sequía creativa. Me forcé, como si fuera la vida en ello, y eso que yo escribía por puro entretenimiento, y brotaron imágenes teratogénicas que agonizaban antes incluso de llegar a la propia consecución de su frase. Hice fotografías que miré hasta la extenuación (¿puede uno extenuarse de mirar? diríase que sí) tratando de hallar a la musa en algún rincón y me provoqué pesadillas diurnas.
En vista de mi nulo éxito, me mesé la cabellera cual aplicado enfermo
Questions? contact: networkedblogs@ninua.com
Copyright (C) 2008, Ninua, Inc.